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Jorge
Larena continúa la promoción de su novela "Sombras de
otoño" acercándose a Madrid para
darnos a conocer un relato sobre el alzheimer desde el punto de vista
del enfermo que vive esa enfermedad. María, una mujer de mediana
edad, protagoniza un relato en el que se pone se manifiesto la
importancia de la memoria y los recuerdos.
El
autor quiso compartir con los asistentes su experiencia personal a la
hora de crear el relato. No
encontramos en él explicaciones científicas, a pesar de que
Jorge se ha documentado extensamente sobre el tema, además de
acercarse a algunos enfermos para observar la realidad de una enfermedad
que, como él afirma, aún es una gran desconocida entre nuestra sociedad.
Nos cuenta la historia de una mujer que va descubriendo día a día su
enfermedad.
Acompañamos a
la protagonista en su perplejidad, en su rechazo a caer en la locura, y
vamos adentrándonos, cada vez con más frecuencia, en sus recuerdos,
descubriendo también una Barcelona, que en los años 60, vivía una realidad que para muchos
es desconocida.
Cinco
años después de haber sido seleccionada entre los doce finalistas del
Premio Planeta 2002, Jorge Larena decide publicar "Sombras de
otoño" de modo independiente con y Mandala & LápizCero,
poniéndonos delante una obra que nos hace reflexionar acerca de la
vida, de los sueños, de las emociones y de cómo el destino puede
gobernarlo todo por encima de nuestra voluntad.
Chus
Cuesta

MADRID
EN EL CORAZÓN
(Breve crónica de una presentación)
Presentar Sombras de otoño en
Madrid ha sido uno más de mis sueños realizados...
Madrid encontró un lugar en mi corazón hace
muchos años. Creo que fue un amor a primera vista, apenas pisé sus
calles acompañado del señor Gassol, un catalán -la vida es pura
paradoja- profundo y afable que me explicaba todo cuanto sabía de cada
edificio y de cada rincón. En cualquier caso supe que sería un amor
para toda la vida cuando mi primo Prudente y su familia me acogieron y
me hicieron sentir la vida de esa ciudad desde su interior, como uno más
de ellos. Claro que aquel era otro Madrid y también yo era otro Jorge
Larena que, con apenas trece años, descubría deslumbrado el mundo de
los adultos... pero no importa que ella y yo hayamos cambiado tanto,
cada vez que llego siento que sigue siendo mía y sigo siendo suyo...
La Champañería María Pandora es un lugar esencial. En las Vistillas,
junto al Viaducto, sus cristaleras se hacen balcón y su interior te
invita a quedarte, a acomodarte, a sentirte bien, tranquilo, como si el
ritmo frenético de la urbe quedará excluido por el sortilegio de esa
puerta que cuesta cerrar y por la que esa noche penetraba un frío
inclemente. Uno puede soñar sus sueños de muchas maneras, uno puede
desear el éxito de muchas maneras, uno puede querer que las cosas
sucedan de muchas maneras... al final sólo hay una realidad, y la
realidad de esa noche en la Champañería fue la mejor que pude haber soñado,
querido y deseado.
Toda la mágica realidad de esas horas es responsabilidad de Xavier de
Tusalle, editor y soñador, con el que en más de una ocasión mantengo
notables diferencias, pero al que desde estas líneas deseo reconocer su
mérito, en ese evento y en el propio hecho de que Sombras de otoño
llegara a convertirse en libro. Él diseñó un modelo de presentación
que yo no había experimentado antes. Sus amigos hicieron una introducción
musical que llenó la atmósfera de Maria Pandora de los iones del
bienestar emocional. Después todo resultó sencillo, Xavier, yo, mis
primos, Pilar, la gente de CiÑe, Esperanza haciéndose cargo de las
cosas, y algunos otros rostros que me eran desconocidos; en un discurso
tranquilo, en un diálogo que a ratos derivó hacia cuestiones que
trascendían al propio hecho del libro pero que, en cualquier caso,
resultó extraordinariamente enriquecedor para este autor y, espero,
para quienes estuvieron presentes allí.
En suma, el sueño se concretó mejor de lo soñado porque, por encima
del impacto material que este tipo de eventos pueden tener, por encima
de las cuestiones logísticas, me llevé de allí muchas miradas, muchas
sonrisas, muchos abrazos verdaderos, mucho amor y muchas sensaciones,
todo eso tan intangible, tan ninguneado en estos tiempos, tan
imprescindible para seguir adelante en el camino de la vida.
Jorge
Larena Castejón
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Xavier
de Tusalle, Presidente de CiÑe editor del Proyecto Mandala &
LápizCero acompañó en la mesa al autor

El
grupo John García Baskerville Trío amenizó la velada a ritmo de swing

Algunos
de los miembros de CiÑe quisieron acompañar a Jorge en la presentación de
su obra

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